Comenzaron a luchar, Ichigo se esforzaba todo lo que podía, el siempre intenta protegernos ami y a Rukia, se que se puede superar, lo se, siento que en su interior ay mas fuerza de lo que podríamos imaginar, solo ay que sacarla a la luz. Se escuchaban golpes, Renji fue cogiendo terreno asta que atravesó a Ichigo.
Ichigo parecía agotado, ese ritmo nunca lo había sufrido ya que solo se habia enfrentado a hollows. Ichigo callo agotado de rodillas ante Renji. Devia hacer algo, si sigue asi morirá.
-Rindete, no puedes nada contra un subcapitan, no me as tocado ni una sola vez, eres demasiado lento.-dijo Renji fardando de la derrota de su adversario.
En ese mismo instante Ichigo se levanto y con un rápido movimiento logro dañar a Renji en el mentón, quise ir a ayudarle pero el capitán de Renji me tenia cogida del brazo.
-Ay tienes, ¿no decias que no te iba a tocar?-dijo Ichigo por su éxito en el ataque.
-Cabron, ahora veras cual es la verdadera forma de mi zampakuto,¡¡Ruge cola de Serpiente Zabimaru!!
Increible, su zampakuto canvio de forma inesperada, Rukia me dijo una vez que si conoces el nombre de tu zampakuto y liberas su verdadera forma esta libera sus verdaderos poderes.
Ichigo echo la mirada al suelo y empezó a sacar su verdadera fuerza, su fuerza espiritual fue a aumentando peligrosamente para su oponente, Ichigo a despertado.
Volvieron a luchar, Ichigo fue ganando terreno, cuando su victoria estaba cada vez mas cerca…
-Bwaajjj.-Ichigo empezó a escupir sangre el hombre que me cogía se encontraba al otro lado de la calle, había conseguido derrotar a Ichigo con solo un movimiento.
-Eres lento hasta para caer.-sus palabras sonaron como pequeñas puñaladas, su voz a la vez reconfortante izo que me desanimara.
-¡¡¡Ichigo!!!-grito Rukia dirigiéndose hacia el, pero, Renji se interpuso entre ella y la cogió.
-Si te acercas a el te caerán mas años de prisión, no ves que por su culpa estamos aquí.-dijo Renji.
Yo me quede paralizada, no supe que hacer, ir a socorrerlo o quedarme, aunque poco iba a hacer yo, no tengo poderes de curación. Senti un pitido ensordecedor en el oído, no lograba escuchar lo que decían, solo vi que Ichigo cogía al capitán por la ropa y que Rukia enfadada se acercaba a el. No sabia que hacer, me sentía tan impotente. Luego se dieron la vuelta y Renji con su zampakuto dijo unas palabras que no pude oir, de pronto ante el apareció una puerte de luz cegadora, era un tanto hermosa. El capitán y Rukia se dirigieron hacia la puerta y Renji se acerco a mi, jadee una poco la cabeza y de nuevo volvi a oir.
-Vamonos Lucy, debemos irnos a la Sociedad de Almas.
Renji me cogió del brazo y me arrastro asta la puerta, yo no dije nada, no quería discutir mas, estaba cansada, antes de atravesar la puerta, mire un instante hacia tras, vi a Ichigo estirado en el suelo, me sentía muy mal, esta persona no era yo.
Justo después de atravesar la puerta fuimos a parar directamente al seiretei, parecía un lugar apacible, se veian muchos shinigamis corriendo de un lado a otro, con prisas. Despues de andar unas cuantas calles fuimos a parar a un gran edificio, Renji se quedo fuera y Byakuya, Rukia y yo entramos, habían doce personas en total, todas vestidas igual que Byakuya, con el formaban trece capitanes. Primero le toco a Rukia, yo espere en una pequeña sala, poco después Rukia salió con una expresión un tanto triste, luego me toco a mi, una vez dentro:
-Bienvenida al seiretei pequeña Lucy-dijo un hombre mayor, por lo que me dijo Rukia devia ser yammamoto el capitán de la primera división y comandante en jefe de la sociedad de almas.
Entre ojos expectantes, me coloque en medio y delante de yammamoto.
-¿Tu eres Lucy Suzumiya verdad? -al pronunciar mi apellido voces se escucharon entre murmullos de los trece capitanes -callense. –ordeno yammamoto.
-S… si señor.- dije con un ligero tartamudeo.
-La descendiente de una de las grandes familias del seiretei, tu eres la ultima con ese apellido, ¿no es verdad?
¿Las grandes familias del seiretei? Rukia me lo conto, pero no sabia que mi familia era una de ellas, hace mucho que murieron, yo nunca e hablado de ellos, es un tema que nunca me gusto sacar a la luz.
-Fueron exiliados por haber incumplido una de las leyes de la sociedad de almas.
-Mi familia nunca me hablo de la Sociedad de Almas, no sabia que eran shinigamis asta que murieron.
-Sere breve, tu enfrentamiento con uno de nuestros subcapitanes es algo que no tolero pero are una excepcion y lo pasare por alto, con una condición; tu fuerza es mas que suficiente para entrar en las trece divisiones, por eso te readmitiré en la sociedad de almas y entraras en una de las divisiones, asi lo ordena la cámara de los 46.
Los capitanes empezaron a hablar entre si, murmullos que en mi cabeza se escuchaban cada vez mas alto. No me lo podía creer, iba a entrar en las trece divisiones, un sueño para muchos de los que están en el rukongai y algo fácil y sencillo para mi.
-No me niego a entrar en las trece divisiones, pero tampoco quiero estar dentro, pero si es una decisión de la cámara de los 46 no me negare.-dije con valentía, dentro de la sociedad de almas y con la confianza de los shinigamis que ay dentro, moverme será mas fácil para salvar a Rukia.
-Pues que asi sea, una cosa mas, Lucy, Renji a partir de hoy será tu instructor, el te enseñara las leyes básicas de la sociedad de almas, deberas hacerle caso, ya no ay nada que decir, todos los capitanes podrán volver a sus puestos, la reunión a terminado.-dicho esto yammamoto se levanto y se marcho de la sala.
Me di la vuelta y sali de la sala, Renji me esperaba apollado en uno de los pilares que aguantaban ese gran edificio.
-¿Ya a acabado?
-Si.-dije suspirando.
-Supongo que te han dicho que soy tu instructor ¿no? Ahora te toca aguantarte.-dijo con una pequeña sonrisa.
-Si, me lo han dicho, ¿por que as tenido que ser tu?-dije con tono chulesco.
-Porque yo e sido el único que a insistido en tenerte a mi lado.
Esto ultimo me sorprendió, “tenerte a mi lado” ¿pero que se había creido? Yo no soy un perro de compañía.
-¿Habian mas?
-Si, Ikkaku, Matsumoto, Hisagi… para ser tu primer dia aquí eres bastante famosa.
-Yo no soy famosa, lo es mi apellido.-dije suspirando.
-Si, ese es otro punto de vista.
Comenzamos a caminar por las calles del seiretei, eran largas y estrechas, fuimos a parar a un callejón donde unos shinigamis corrian desesperadamente, luego uno de esos shinigamis saludo a Renji y se nos acerco.
-Hey Renji, que tal te va, al final te la as llevado tu, que potra as tenido.-dijo el chico.
-Hola Ikkaku.-dijo Renji
¿Ikkaku? ¿A que me suena ese nombre? A si, era uno de los que querían ser mis instructores. Eran un chico calvo y alto, aun asi parecía atractivo, para los que le gustaran calvos, claro.
-Ikkaku ahora no tengo tiempo de hablar nos vamos a casa, tenemos que hacer muchas cosas.
-Pues pasároslo bien jajaja.
Luego se acerco a mi me dijo susurrando:
-Cuidado con este.
Renji me cogió del brazo y nos marchamos de allí, fuimos a parar delante de una casa era mas o menos grande, al contrario de las que había visto se notaba que era de un subcapitan. Entramos, la decoración me gusto, se notaba que Renji tenia un buen gusto a la hora de elegir muebles.
-Bueno pues esta es mi casa, siéntate si quieres, ahora te traigo un vasito de saque.
Me sente al lado de la mesa, y mientras esperaba a que viniese me puse a mirar de un lado a otro, la habitación era muy grande, se estaba muy bien, la temperatura era ideal. Poco despues Renji volvió don una botellita de saque y dos vasitos.
-Toma.-me dijo ofreciéndome una vasito.
-Gracias, Renji.
-Y, ¿hace mucho que tus padres fallecieron?
Su pregunta fue un tanto inesperada, no me gustaba hablar de ese tema, pero esta vez hare una escepcion.
-Dos años.
-Hace poco entonces ¿no?
-Si muy poco, aun me acuerdo de ellos, yo desde pequeña veía fantasmas, pero ellos me decían que eran imaginaciones mias, nunca aceptaron mis palabras.
-Mff… es normal, fueron exiliados de la sociedad de almas por haber creado un objeto que iba contra las normas.
-¿Qué objeto?
-No lo se, solo se que fueron exiliados por eso.
-Antes de que muriesen yo estaba siendo atacada por un menos grande, ellos fueron en mi ayuda, en ese momento vi como se convertían en shinigamis y morían intentando salvarme la vida, esa fue la primera vez en la que me converti en shinigami. Desde ese dia empeze a convatirlos todos me parecían iguales, los veía siempre como los asesinos de mis padres, no los perdonare jamás.-al acabar de hablar me lleve las manos a la cara y empece a llorar.
Renji se levanto y se sento a mi lado, e rodeo con el brazo la espalda y me acerco a el todo lo que pudo.
-No llores, la vida a veces puede ser injusta, pero, lo que debemos hacer es seguir adelante sin mirar atrás.
Me cogió del mentón y se acerco cada vez mas note como mi corazón latia cada vez mas fuerte, me sentía muy bien en sus brazos, pero no parecía el, lo notaba algo raro, supongo que se entero de lo de Rukia, al final morirá en la doble hoja.
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Nadie dijo que olvidar el pasado seria tan facil...